Artículo de debate que articula una reflexión epistemológica sobre la condición cyborg del historiador ante la inteligencia artificial. Los autores proponen que la IA —entendida como rama del aprendizaje automático— ya se ha inmiscuido en todas las etapas del proceso de investigación histórica, de manera frecuentemente discreta.
El texto se focaliza en dos ejes centrales del oficio: las fuentes y la escritura. En el primer eje, introducen el concepto de "sources cyborg": documentos generados por un ensamblaje humano-máquina (como las revistas de prensa algorítmicas de nuestros smartphones), que exigen una "diplomatique cyborg" para su análisis. En el segundo eje, reflexionan sobre cómo los asistentes de escritura basados en IA (Copilot en Word, etc.) tienden a normalizar el estilo historiográfico hacia una "moyenne" de estilos, modificando la voz del investigador.
Los autores citan proyectas concretos donde la simbiosis IA-saber disciplinar es visible: Himanis (HTR en el Trésor des Chartes), EyCon (fotografías coloniales con IA visual), y la investigación sobre prensa digital masiva (Bunout, Ehrmann & Clavert, 2022). También desarrollan la noción de "pratiques numériques discrètes": usos digitales de los historiadores que no se documentan ni revindican, como la fotografía en archivos con filtros de corrección automática o el uso de OCR en fotos de fuentes.
Proyecto 1 (Historia Digital e IA): Menos directo pero útil para la justificación teórica de los métodos computacionales. Los ejemplos de proyectos concretos (Himanis, EyCon, prensa digital) funcionan como precedentes metodológicos.