Estoy tratando de pensar el proyecto en su conjunto y la imagen que me viene es una triada: historia social, giro digital e inteligencia artificial. No como tres cosas separadas, sino como tres vértices de un mismo campo de fuerza. Cada vértice tira de los otros. Si sacás uno, se cae la configuración.
Dentro de esa triada se despliegan dos líneas. La primera es historia social con enfoque en métodos y técnicas computacionales: corpus, NLP, visualizaciones, todo lo que ya veníamos haciendo pero ahora con IA generativa en el medio. La segunda es una reflexión, o más bien una autorreflexión, sobre la mutación cyborg de nuestras propias prácticas. No mirar la IA desde afuera, sino preguntarse qué nos pasa a nosotros cuando la usamos para pensar historia.
El riesgo que veo es que la triada quede como un eslogan y las dos líneas terminen no hablándose. O peor: que la línea 2 se convierta en justificación teórica de la línea 1, como si reflexionar sobre el cyborg fuera un gesto ético-postureo que legitimáramos los corpus. No quiero eso. Quiero fricción real entre las dos.
Bien, arrancamos con una arquitectura. Me gusta que no sean tres temas sueltos y me gusta más que hayas visto el riesgo de que la línea 2 sea mero barniz. Pero te pincho en dos lugares.
Primero: la triada es elegante, pero ¿qué hace la historia social ahí que no haga la historia cultural o la historia económica? ¿Por qué historia social específicamente? La respuesta no puede ser "porque es lo que estudiás". Tiene que ser epistemológica: la historia social trabaja con agregados, series, patrones — y eso resuena con los métodos computacionales de un modo que la microhistoria, por ejemplo, no. Pero si no decís eso explícitamente, el vértice "historia social" es reemplazable por cualquier otra especialidad.
Segundo: decís que querés fricción entre las dos líneas. Perfecto. Pero ¿dónde está la fricción concreta? ¿Qué descubrimiento de la línea 1 pondría en crisis la línea 2? ¿Qué reflexión de la línea 2 invalidaría un método de la línea 1? Si no hay escenarios de conflicto posible, no hay fricción: hay coexistencia pacífica. Y la coexistencia pacífica no produce conocimiento, produce comités.
Mi desafío: definí un caso donde las dos líneas se enfrenten. Por ejemplo, si el NLP encuentra un patrón que vos no hubieras visto sin IA, ¿eso amplía tu capacidad de interpretación o la reemplaza? ¿Quién descubrió el patrón: vos, el modelo, o el ensamblaje? Esa pregunta no es teórica: es el punto exacto donde la línea 1 empieza a sangrar en la línea 2.